Un divorcio anunciado

Por Ignacio G. Márquez. Colaboración.- La última sesión del Concejo Deliberante del pasado lunes no sólo dejó un sabor agradable para José Luis Vidal al aprobarse el Presupuesto 2014, sino también la clara separación que existe en el Frente para la Victoria necochense y el divorcio explícito y concreto de Ricardo Calcabrini, quien utilizó “artillería pesada” para mostrar sus diferencias con la conducción municipal.
En realidad, pareciera que el matrimonio de Calcabrini con el kirchnerismo sólo se mantendrá mientras el gobernador, Daniel Scioli, continúe en dicho espacio. El día que éste se separe del Frente para la Victoria, está claro que el necochense seguirá sus pasos.
Es más, bien podría decirse que Calcabrini no reconoce a un líder dentro del FpV local. Tuvo fuertes diferencias con Horacio Tellechea mientras duró su gestión y ahora también con José Luis Vidal y su entorno.
Los primeros celos del actual concejal de Confianza Necochea se produjeron en la campaña electoral del año anterior. En aquel entonces, el oficialismo de Vidal decidió mostrarse a través de Ana Asa (secretaria de Gobierno por entonces) y Andrea Cáceres (joven dirigente de La Cámpora) y ningunear su figura, pese a que ocupaba el segundo lugar de la lista.
Según cuentan allegados a Calcabrini, esto no cayó para nada bien en el espacio que representa a Roberto Passo (hoy en IOMA) en nuestra ciudad. Incluso él mismo ha reconocido en alguna charla de café este malestar.
A partir de ese momento y tras una campaña negativa de la Lista 2 del Frente para la Victoria, los disgustos comenzaron a aparecer en “el matrimonio” kirchnerista oficial. El “divorcio” se concretó con la separación del edil del bloque del Frente para la Victoria-PJ y ahora parece no tener reconciliación tras la última sesión.
Justamente, el lunes último, Calcabrini criticó fuertemente al Departamento Ejecutivo al hablar sobre el Presupuesto 2014, sobre todo cuando hizo referencia a la seguridad y el dinero que el gobierno municipal piensa destinarle a dicho ítem.
“Se disolvió la Secretaría de Seguridad, pero parece que está disuelta la Sala de Monitoreo”, fustigó el edil, puntualizando que “todos sabemos que de las 19 cámaras, con mucha suerte andan bien y cotidianamente 4 o 5, que no hay soporte técnico para grabar lo que se muestra y el domo de VEA que duerme el sueño de los injustos”.
Las palabras no cayeron para nada bien en Vidal, quien estaba presente en la sesión y no pudo ocultar el malestar en su rostro y hasta arrojó algún insulto al aire, cuando escuchaba la alocución de Calcabrini.
Al finalizar su discurso, Calcabrini salió del salón de sesiones, evitó cruzar mirada alguna con Vidal y luego retornó para la votación. Allí, junto a los otros ediles kirchneristas no oficialistas (Marcelo Ordoqui y Luciano Lescano), decidió abstenerse.
Así, terminó de concretarse un divorcio anunciado… Será el tiempo el que decida cuánto durará o si hay posibilidades de recomponer la relación, aunque hoy parece un poco difícil que esto ocurra.

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