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¿Quién cuida nuestro bolsillo?

Por Ignacio G. Márquez. Colaboración.- Desde hace ya algún tiempo, el gobierno nacional ha comenzado con la aplicación del programa “Precios cuidados”, sin embargo las cadenas de supermercados que han firmado dicho acuerdo hacen caso omiso al convenio y el control estatal parece desvanecerse poco a poco.
En nuestra ciudad, desde la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) se ha tomado a “Precios cuidados” como un caballito de batalla y semana a semana se realizan controles en los tres supermercados adheridos: VEA, Cooperativa Obrera y Toledo.
A cargo de Natalia Picciana, los equipos salen casi todas las semanas a revisar y chequear los precios y el abastecimiento de cada producto que forma parte del convenio entre las cadenas de supermercado y el gobierno nacional.
Así y todo, se le pide al vecino que también colabore con este “control”, con el objetivo de que todos los necochenses puedan obtener mejores precios por productos de primera necesidad.
Desde un principio, la OMIC aclaró que algunos precios pueden tener una variación mínima (algunos centavos) entre el listado original y la góndola, debido a que el acuerdo fue realizado para la Capital Federal (Dios está en todos lados, pero atienden en sus oficinas de Buenos Aires dice el dicho popular) y luego se extendió al interior del país.
Pero hoy en día, la mayor complicación que tiene el sistema no es el precio en sí, sino todo lo que se observa a su alrededor y que, si bien se controla desde Necochea, la oficina de Comercio Interior aún no ha realizado sanción alguna en nuestra ciudad.
Es común que falten decenas de los más de 180 productos que forman parte de acuerdo. En principio, se explicó que algunos proveedores no llegan a la ciudad, pero hoy faltan productos que siempre han estado en las góndolas locales.
Además, es casi una utopía poder encontrar el listado (revista) de “Precios cuidados” que debería estar al ingreso de cada supermercado y que sirve para, justamente, realizar el control ciudadano que el gobierno pretende. Es decir, el vecino debería recordar el precio de cada producto y luego ver en la góndola que éste sea tal cual lo establecido. Un imposible.
Obviamente, si el producto no llega a Necochea, tampoco se cumple con otra parte importante del acuerdo: suplantarlo con otro de igual valor y calidad.
La pregunta, entonces, debe ser: ¿para qué firmar un acuerdo que luego no se cumple? ¿Por qué el gobierno nacional, a través de la oficina de Comercio Interior, no sanciona a los supermercados?
El control de la OMIC parece ser eficaz, pero en los niveles más altos del Estado esto parece ser relegado y no tomarse medidas respecto a lo que el área local informa.
La inflación es uno de los mayores problemas que hoy afronta el país o, al menos, de los que más preocupa al vecino. El Estado debería tomar medidas al respecto y, al hacerlo, luego cumplirlas o hacerlas cumplir para darle solución.
Hoy, los productos de “Precios cuidados” son sumamente consumidos por los necochenses, pero el sistema aún muestra deficiencias que deben ser reparadas para que el cuidado del bolsillo sea efectivo y el poder adquisitivo del trabajador no continúe en baja.

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