Calo

Los Espacios INCAA se organizan para defenderse

INCAA
Opinión (*).- La política de Espacios INCAA promovida en los últimos trece años por parte del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales permitió la recuperación de decenas de salas en el interior del país en los últimos años del sistema de 35 mm. Con la llegada de la Digitalización y la desaparición del celuloide, más de cincuenta salas que no disponían de recursos para realizar esa inversión recibieron del INCAA, a modo de comodato, el equipamiento técnico de proyección y sonido digital que evitó su desaparición como sala exhibidora, lo que constituye un logro en clara sintonía con el objeto principal del INCAA como órgano creado por ley para el fomento y la regulación de la Actividad Cinematográfica. Evitar la desaparición de salas exhibidoras es una indiscutible acción de fomento del cine, ya que uno de los sentidos fundamentales de hacer películas es tener donde proyectarlas, el INCAA cumple así con el principal objeto que le confirió la ley que lo creó.
A través de un convenio celebrado por el Instituto con cada uno de los titulares de las salas digitalizadas que integran la red de Espacios INCAA, se establece que las salas tienen el deber de exhibir el material que el organismo nacional les suministre o indique, especificando cada documento la cantidad de funciones mensuales que el exhibidor está comprometido a efectuar para poner a disposición del público las películas Argentinas y Latinoamericanas que su correspondiente programador del instituto le asigna, las que conforman el segmento denominado Espacio INCAA. Los acuerdos celebrados permiten además a los cines adheridos a la red de Espacios INCAA disponer de un porcentaje mayoritario de su programación para la actividad denominada en el ambiente del cine“comercial”. De esta manera el Instituto logró ampliar la cantidad de pantallas en beneficio del cine en general, por un lado para la difusión de películas Nacionales y Latinoamericanas que tienen grandes dificultades para conseguir su inclusión en pantallas, y por otro lado, para el crecimiento de la actividad comercial, ya que más salas implica más espectadores, más venta de boletos, más recursos para las Distribuidoras y también para las salas que aportan al circuito INCAA la infraestructura, el pago de los servicios, el personal, el mantenimiento, la difusión y todos los aspectos necesarios para hacer funcionar un cine, aparte del equipamiento de proyección y sonido, ya que claramente, un cine, requiere de mucho más que la imprescindible tecnología digital, sustentar su operatividad implica disponer de recursos económicos, la mayoría de los espacios INCAA del país compensan con su segmento “comercial” el deficitario Espacio INCAA, que es un evidente aporte cultural, social y una magnífica herramienta para la formación de espectadores, pero que sin el otro plato de la balanza que constituye el segmento comercial, en la mayoría de las salas, no tendría la posibilidad de existir.
La F.A.D.E.C., Federación Argentina de Exhibidores Cinematográficos, es una entidad conformada por dos Asociaciones Civiles, la Asociación de Empresarios Cinematográficos de la provincia de Buenos Aires y la Asociación Cinematográfica de Exhibidores Independientes, no casualmente las tres son representadas legalmente por la Dra. María Devoto Borrelli, no casualmente las tres tienen domicilio legal y funcionamiento real en Ayacucho 457 oficina 13 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no casualmente las tres son gestionadas por su apoderada legalcomún, la abogada antes citada, ellas son, insisto, tres entidades distintas. Aunque cualquier persona que concurra al domicilio antes mencionado constate que golpeando una sola puerta no identificada,que por deducción concluye en que es la oficina 13,es recibido por la única persona que atiende, que gestiones inherentes a distintas instituciones son resueltas por esa única persona, que la misma es además la única representante legal de todas, aunque todo haga parecer que es una sola, aunque el “monocomando” sea evidente, se trata de tres entidades distintas.

Competencia desleal

La F.A.D.E.C. hizo pública su presentación administrativa ante el Presidente del INCAA denunciando COMPETENCIA DESLEAL, lo hizo luego de la frustrada operación del mal llamado“mayor intermediario” cinematográfico del país,el Sr. Ortíz , quien intentó comprometer al Instituto pretendiendo que sea el órgano estatal quien imponga a los Espacios INCAA que funcionan en una ciudad donde existe además una sala “comercial”que no es parte de la red, la imposibilidad de proyectar películas dentro de sus tres primeras semanas de exhibición. Claro está que la injusta y discriminatoria medida pretendía que cargue el Estado, quien conforme a la Constitución Nacional debe bregar por propender a la competencia, con la culpa de perjudicar a los cines que mediante un documento acordaron con el Instituto la generación de un Espacio INCAA, impidiéndoles realizar funciones en las primeras semanas de comercialización para que la otra empresa exhibidora existente en la ciudad, tenga la ventaja de explotar comercialmente durante ese tiempo los títulos estreno, dejando de esa manera a la sala con espacio INCAA en desigualdad de condiciones, de manera tal que cuando la misma estuviese “habilitada” a incluir los mismos en su programación, su competidor local los habría explotado ya durante tres semanas, lo que sí constituiría claramente COMPETENCIA DESLEAL.
La denominación dada por la FADEC a las salas exhibidoras que no integran la red de Espacios INCAA, a las que llama salas 100 % privadas, induce a presumir erróneamente que las que si integran la misma no lo son, no es así, existen salas totalmente privadas, algunas totalmente estatales y otras producto de la asociación de ambas partes, todas ellas cumplen con su parte del acuerdo para permitir al Estado Nacional, a través del INCAA, disponer en distintas regiones del país de infraestructura y organización funcional apropiada para que el mismo desarrolle eficientemente su programa de fomento, para tal fin aportan su patrimonio inmueble, su mobiliario, su personal, su capacidad de gestión, sus vínculos, sus relaciones públicas, sus insumos, el mantenimiento y lo que también es muy importante, aportan un segmento de su programación, otorgan espacio en su grilla de exhibición a las películas que el Instituto elige restringiendo las funciones del segmento “comercial” de su sala. Todas estas acciones implican un costo económico, tan importante y necesario como el que efectúa el INCAA prestando al cine perteneciente a la red el equipamiento digital.
El fallido lobby del titular de “LUMIERE”, además propietario de cines, y además de dudosa e influyente proximidad a la extrañamente insipiente empresa de estadísticas del mercado, quedó al descubierto cuando trascendió en las redes sociales la grabación de una conversación telefónica en la que, con notoria tonada cordobesa, el lobista comprometió el prestigio de funcionarios del INCAA que habrían, según sus palabras, accedido a sus pedidos.
El prestigioso Estudio de abogados de Necochea ,patrocinante del Cine Teatro París, ya habría adelantado que la posición adoptada por la FADEC no resiste al más superficial análisis jurídico. El Estudio,conocedor de la materia en su condición de representante legal de salas exhibidoras de diversos lugares del país, fue el redactor de las difundidas cartas documento enviadas por Alejandro Silva, titular del Cine Teatro París, a las Distribuidoras dominantes del mercado que se opusieron, por presiones del referente público de la Federación de Exhibidores Cinematográficos, a proveerle películas estreno a la histórica sala Necochense. Muy tranquilos están seguramente los asesores legales del órgano estatal, ya que el Instituto continúa sumando Espacios INCAA para regocijo de ciudadanos, distribuidoras, realizadores, productores, técnicos, artistas, aunque algunos poquitos, entre ellos el Sr. Ortíz, pretendan sacar ventaja restringiendo la posibilidad de competencia de los Espacios INCAA que a sus intereses parecen molestar.
Está claro que cumplir con el Artículo 42 de la Constitución Nacional Argentina, proveer a la defensa de la competencia, es, en el caso que nos ocupa, lo que está haciendo el INCAA, hacer lo que promueve la FADEC sería restringir a los cines que adhieren a la red de Espacios INCAA la posibilidad de competir, ya que les impediría estrenar películas, algo fundamental para el éxito de la actividad en la sociedad actual, pero totalmente imprescindible si hay otro cine en la misma ciudad que corre con la ventaja de explotar las películas durante sus primeras tres semanas de exhibición, esto evidentemente constituiría falta de equidad. Los cines que cuentan con espacio INCAA, que recibieron en comodato equipamiento digital patrimonio de Instituto, no son subsidiados como erróneamente afirma la abogada de la FADEC, por el contrario, retribuyen con recursos propios y recortan su propio potencial comercial contribuyendo al logro de los objetivos del programa.
Un enigma que seguiremos estudiando en procura de develarlo, es ¿por qué las tres Distribuidoras dominantes se negaron a proveer títulos en estreno al Cine París de Necochea?, queda claro luego de escuchar la grabación de la conversación telefónica del Sr. Ortíz que es él el lobista, queda claro que, en su condición de “mayor intermediario” a través de su empresa LUMIERE, tiene raros y suspicaces lazos con las Distribuidoras, queda claro que es Cinemacenter la empresa exhibidora que en la mayoría de las ciudades invocadas por la Dra. Devoto en su escrito comparte ciudad con una sala con Espacio INCAA, ahora, no es muy claro el motivo por el cual Cinemacenter, cadena con más de setenta salas que reúne decenas de Complejos Multipantallas, no esté incorporada a la C.A.E.M.(Cámara de los Multipantallas) y sí a la F.A.D.E.C., no queda claro el motivo por el cual las Distribuidoras dominantes desisten de vender más entradas al no enviar estrenos a los Cines con Espacios INCAA adquiriendo para sí un conflicto jurídico que debería ser de los exhibidores que dicen verse perjudicados y que todo indica, va a tornarse de magnas proporciones.
Parece ser que el Instituto no previó los profundos cambios que la digitalización generó, sí consideró acertadamente el tema técnico, pero no tuvo en cuenta los cambios en materia de comercialización, si una Distribuidora se lo propone puede hacer que su película se estrene en más de la mitad de las pantallas del país en simultáneo, con el sistema de 35 mm era imposible disponer de 450 copias de celuloide, hoy carece de sentido la existencia de intermediarios programadores, son las distribuidoras las interesadas en colocar sus películas en la mayor cantidad de salas posibles, elhard drive en dcp lo hace posible y además simple, actualmente es bastante frecuente que esto suceda cuando de películas “tanque” se trata.
Resulta necesario generar normativa que regule la Distribución Cinematográfica, las salas con Espacio INCAA han comenzado a gestar el surgimiento de la Cámara Argentina de Pequeños y Medianos Exhibidores Cinematográficos, la CAPYMEC, que aceptará la participación de salas que no pertenezcan a la red, la entidad,entre otros aspectos, pretende promover acciones en procura de ese objetivo, posiblemente a través del Instituto, recordemos que la Ley Nacional que crea el INCAA está titulada Ley de Fomento y Regulación de la Actividad Cinematográfica, con tal fin ya han mantenido importantes reuniones con legisladores, funcionarios y referentes de distribuidoras.
El núcleo básico de la insipiente Cámara fundamenta con sólidos argumentos la necesidad de impedir acciones de colusión y condicionamientos que implican abuso de posición dominante y que se dan en las actuales modalidades de comercialización cinematográfica. En Caleta Olivia, Juan Balois Pardo, ex programador de la sala de esa ciudad, explicó a los medios de prensa a través de un Power Point la necesidad de permitir a los cines programar libremente, sostuvo que legislar en este sentido no perjudicará a nadie y beneficiará a los ciudadanos, a la Industria, al INCAA y fundamentalmente a las Distribuidoras que no integran el triángulo de empresas de capitales Estadounidenses que concentran el 90% del Mercado Cinematográfico Argentino merced a injustas imposiciones distorsionadoras del mismo.
A modo de cierre vale transcribir textualmente un pequeño párrafo de la Constitución Nacional,…“Las autoridades proveerán a la protección de esos derechos, a la educación para el consumo, a la defensa de la competencia contra toda forma de distorsión de los mercados, al control de los monopolios naturales y legales“…

Recibe las noticias en tu email :