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Venegas encabezará la comitiva a la OIT

Gerónimo Venegas
La ciudad suiza de Ginebra recibirá durante la primera quincena de junio un contingente de más de 200 argentinos, la mayor delegación jamás registrada hasta ahora para participar de las deliberaciones del 106 Congreso de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La comitiva, según los organizadores, se compone con una mitad de dirigentes sindicales y sus asesores legales, y el resto por unos 70 empresarios y 30 funcionarios.
Aunque la atención está puesta en apenas un puñado (de hecho, se cuentan con los dedos de una mano) de miembros de esa delegación, en particular quienes ostentan cargos en la organización internacional y los que tienen voz y voto en las sesiones, la dirigencia puso una gran expectativa este año en la posibilidad de dirimir en la primavera europea cuestiones pendientes de la agenda local, como el Consejo del Salario Mínimo, los planes de productividad y modificación de las normas laborales y los fondos de las obras sociales. Son temas que buscarán resolver allí con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, la estrella de la delegación.
Los funcionarios responsables de reunir nombres para elevar a los órganos administrativos de la OIT reconocieron que nunca en la historia contemporánea hubo tantos inscriptos. Incluso entre los viajeros intercambiaban en los últimos días información sobre hotelería disponible en vista de la escasez de habitaciones en establecimientos de cuatro y cinco estrellas, evidenciada en la oferta a la vista en portales de internet especializados.
En cada sector brindaron razones para explicar lo abultado de la comitiva. El Gobierno admitió haber aplicado un criterio generoso en la habilitación de las nóminas de cada grupo para no dejar afuera a nadie y brindarle a cada uno espacio para sentarse en mesas con funcionarios y hasta lucirse en el plano internacional.
Por la CGT el único solventado será el principal responsable del área, Gerardo Martínez, que desde hace décadas transita los pasillos de la OIT (es miembro del Consejo de Administración) y otros organismos transnacionales. Pero en la lista de buena fe no quedó nadie afuera: además de otros miembros de la conducción de la principal central sindical fueron anotados dirigentes que están en la oposición. A la cabeza de ellos viajará el rural Gerónimo "Momo" Venegas, el más oficialista de los dirigentes, con el petrolero Guillermo Pereyra; el estacionero del interior Juan Miguel "Cacho" García; el sepulturero Domingo Petrecca; el taxista José Ibarra; el vendedor ambulante Oscar Silva, y Guillermo Mangone (gas).
También habrá integrantes de otros grupos que hoy no participan de la conducción de la CGT pero tampoco la objetaron, como el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA). De ese espacio irán su líder, el taxista Omar Viviani, el ferroviario Sergio Sasia, Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Osvaldo Iadarola (telefónicos) y Juan Palacio (telecomunicaciones). Como parte de la delegación sindical habrá entre los presentes algunos referentes de las dos versiones de la CTA, aunque entre dirigentes y asesores legales no superan la media docena.
En la CGT alegan que el número que manejan de participantes del ámbito sindical es menor y le endilgan a Trabajo haber habilitado más concurrentes por cuestiones diplomáticas. Incluso dijeron que en general existe una denominada "lista núcleo" compuesta por no más de una quincena de personas que cuentan con tareas asignadas en las comisiones de trabajo de la OIT y para el plenario final. En cualquier caso la nómina formal elevada al organismo internacional era manejada por todos los sectores con la máxima reserva y los más acostumbrados a la diplomacia laboral hablaban de "un boom turístico" por el inminente congreso. En los gremios también destacan que en el Gobierno anterior la delegación de funcionarios no superaba la decena de miembros, y que la actual al menos la triplica.
Los referentes de ambos sectores coinciden en que también la comitiva empresaria es inusualmente abultada. La explicación, en este caso, es que hacía muchos años que los hombres de negocios tenían en el horizonte un ambiente tan favorable para abrir el debate sobre reformas a su gusto, como el cuestionamiento al derecho de huelga y la inclusión de ítems de productividad en las negociaciones salariales. En este grupo el único con pasaje y estadía cubiertos por el Gobierno es el abogado Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la Unión Industrial y referente a nivel internacional del lobby empresario.
Como anticipó este diario, más allá de disfrutar por una quincena de las bondades de Ginebra (considerada en general una ciudad aburrida pero con una destacada oferta gastronómica, y la tumba de Jorge Luis Borges, para los lectores) los dirigentes empresarios y sindicales buscarán avanzar con Jorge Triaca en criterios para la discusión del Consejo del Salario, que se concretará el 27 de junio.

Fuente: Ambito Financiero

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