Era la primera vez que se cruzaban en un evento luego de las sospechas que se generaron en torno a los arbitrajes polémicos, esos pitazos dudosos que iniciaron una carrera que aún no se detiene en aquel encuentro entre San Lorenzo y Boca en el Bajo Flores. Fue Marcelo Tinelli, hombre de peso en el Ciclón, el que disparó primero y usó las redes sociales para cuestionar un supuesto favoritismo para con el club de la Ribera. Y hasta dobló la apuesta cuando criticó la reunión entre Mauricio Macri y el DT de Boca, Guillermo Barros Schelotto, un día después de otro arbitraje cuestionado, el del partido que empataron en dos River y Godoy Cruz de Mendoza.
Con estos antecedentes, Macri y Tinelli se sentaron en la mesa chica del cumpleaños 91 de Mirtha Legrand, y se enfrascaron en una charla casi exclusiva sobre estos temas. “Empezaron a hablando de deportes varios y luego se metieron en los temas más espinosos”, contó una integrante de esa mesa a Letra P. Aseguran que la pelea se terminó rápido. “Macri estaba conciliador y Marcelo sin ganas ni intención de complicar una relación de años”. Esa relación tiene matices netamente políticos, pero fue precisamente la política la que estuvo ausente en el convite. Cuentan que el propio Presidente pidió, modestamente, no hablar de esos temas. Y Mirtha asintió y asumió un perfil más bajo y menos confrontativo que el que esgrime cuando come con Macri en privado o cuando lo invita al mandatario a sus almuerzos.
Los cantitos contra el Presidente en las canchas pasaron de largo, incluso a sabiendas que en Balcarce 50 no gusta la proliferación del hit del verano en cada vez más estadios del país. En el entorno de Tinelli aseguran que “fue sólo un dato anécdota que se escuchó primero en el Gasómetro y que después se popularizó”. Y garantizan que la política del club, hoy opositora al proyecto de Cambiemos -el propio presidente, Matías Lammens empezó un armado con apuesta en la Ciudad-, no tuvo injerencia en la creación musical de La Butteler.
 Sí Tinelli no dejó de ocultar ante el mandatario el malestar por dos temas. El primero, la reunión que Macri tuvo con el mellizo Guillermo. Para el conductor “fue un gesto evitable”. Aunque le aclaró al presidente que no hay ni hay animosidad contra él y menos una idea de que desde Casa Rosada se estén digitando árbitros y partidos en favor de Boca.
Si bien no se lo mencionó, es sabido que la relación de Tinelli con el presidente de Boca, Daniel Angelici, nunca fue la mejor. Y todo empeoró desde aquella polémica votación con empate en las elecciones de AFA, donde pasó a mejor vida la intención del conductor de comandar los designios del fútbol profesional de la Argentina. Lo cierto es que más allá de su rol público, Tinelli hoy está alejado de la conducción de San Lorenzo -se encarga del básquet profesional-, e incluso mantiene algunos chisporroteos en la relación con Lammens.
Macri, visiblemente incomodo por el dolor de espalda que él mismo comunicó en público, y que lo hizo abandonar el evento más temprano, escuchó y habló poco. Pero coincidió en que había que bajarle el tono a la disputa, y hasta deslizó que pudo no haber sido apropiado el almuerzo con Schelotto. El resto de los presentes -entre ellos la gobernadora María Eugenia Vidal, Adrián Suar, Mirtha y sus nietos- hablaban de otra cosa hasta que después de la charla casi personal entre ambos, se sumaron al festejo y los homenajes a la diva de los almuerzos. “Son amigos desde hace mucho tiempo, la idea era poner algunas cosas en claro y seguir adelante”, concluyeron otras fuentes del evento.

Enterate más en nuestro Facebook: Necochea Total OK


Artículo Anterior Artículo Siguiente